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16 de octubre de 2012

¿Tendrá fin la violencia de género en Latinoamérica y España?

Por Eddy Montilla

Eddy Montilla, director de MUNDO y OPINIÓN.

Empiezo con datos que dan escalofríos hasta dentro de un baño sauna: Desde enero hasta septiembre de 2012, han sido asesinadas en España más de 32 mujeres y en la República Dominicana más de 100 debido a la violencia de Género. De los 25 países con más asesinatos de mujeres en el mundo, más de la mitad proceden de Latinoamérica, estando El Salvador (12 asesinatos por 100,000 habitantes) y Guatemala (9.7 asesinatos por 100,000 habitantes) en primer y tercer lugar en la lista, según Small Arms Survey Project en su extenso estudio hecho entre el año 2004 y 2009. Es claro, pues, que la violencia de género y el femicido caminan juntos.

     Con la alta tasa de femicidios mensuales en tantos países, realmente entiendo la furia e impotencia que siente la sociedad cuando aparecen mujeres asesinadas por sus esposos. Es algo que nosotros repudiamos hasta la saciedad. Pero por la complejidad del problema, la violencia de género no puede ser vista desde un solo ángulo. En la República Dominicana, por ejemplo, he visto que recientemente se tilda de "monstruos" a esos hombres que matan a sus esposas o amantes. Pero el hecho de que depués de cometer el asesinato, muchos hombres se suicidan o intentan suicidarse, indica que algunos de ellos, más que monstruos, son enfermos. A esto hay que agregar que algunas de las mujeres asesinadas se deben considerar víctimas solo porque perdieron la vida, pero sus conductas sexuales y sociales son tan deplorables como las de aquellos que las asesinaron. Vuelvo y repito: Este problema es muy complejo y no se debe mirar solamente desde el punto de vista de que un hombre mató a una mujer. Entonces, en el problema de violencia de género no se puede hablar ni de buenos ni de malos. Simplemente hay que cavar más profundo para encontrar las raíces del problema y su solución.

     Cuando se habla de violencia de género hay que pensar en muchas razones: Desigualdad económica que obliga a muchas mujeres a permanecer al lado del marido, visión errónea del concepto familiar que ata una esposa a su esposo por los hijos, una desigualdad social que crea una sociedad que favorece a los hombres, falta de educación y futuro, situaciones que obligan a muchas mujeres a venderse como objetos sexuales y muchas otras razones más.

     Los métodos de prevención siempre ayudan, pero no nos engañemos: Con hacer que hombres lleven pulseras electrónicas o con endurecer los castigos no se resuelven los problemas de la violencia de género ni se hace una sociedad más segura porque el problema principal está en la misma sociedad. Si usted pasa por un barrio en la República Dominicana, notará que muchos hombres siempre hablan de lo mismo: Sexo, política y béisbol. Y si visita otro país, es muy probable que lo único que cambie sea el deporte: En vez de béisbol, fútbol. En vez de una reforma al Código Penal, hay que hacer una reforma al Código del corazón para que la gente trate de cambiar su estilo de vida y forma de pensamiento. Con estos primeros pasos, y un trabajo más coordinado entre las sociedades y gobiernos, Latinoamérica y España dejarían atrás la etapa cavernícola que se verifica cada vez que un hombre asesina a su esposa.


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